La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció un plan de paros que afectará a más de 27 aeropuertos de la Argentina entre el 18 y el 24 de marzo, en un conflicto que se perfila como el primer gran test para la aplicación de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei.

Las medidas de fuerza impactarán en el funcionamiento del sistema aeroportuario y se desarrollarán en dos franjas horarias: de 9 a 12 y de 17 a 20 durante los días 18, 19, 20, 23 y 24 de marzo. El sindicato reclama aumentos salariales para los trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que, según denuncian, no fueron abonados.

El conflicto abre un escenario de fuerte tensión entre el Gobierno y el gremio. Mientras el Ejecutivo sostiene que el paro deberá garantizar al menos el 75% de los servicios mínimos, como establece la nueva Ley 27.802 de Modernización Laboral, el titular de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó la normativa y afirmó que el sindicato no está obligado a cumplirla.

No estamos obligados a cumplir una ley que es grosera y manifiestamente inconstitucional”, aseguró el dirigente sindical, quien además llamó a “desobedecerla en los sectores de trabajo”.

El primer test de la reforma laboral

La reforma laboral aprobada por el Congreso establece nuevas reglas para el ejercicio del derecho de huelga en servicios esenciales. Entre ellos se incluyen expresamente la aeronáutica comercial y el control del tráfico aéreo.

El artículo 98 de la norma fija que, en estos sectores, no se podrá negociar o imponer una cobertura menor al 75% de la prestación normal del servicio durante un conflicto laboral.

Desde el Gobierno aseguran que la norma ya está vigente y que no requiere reglamentación adicional para aplicarse en algunos puntos centrales.

Fuentes oficiales indicaron que el Ejecutivo exigirá a los sindicatos que respeten las disposiciones legales durante cualquier medida de fuerza que afecte servicios esenciales.

Cómo será el paro en los aeropuertos

ATE confirmó que la huelga impactará en distintas tareas del sistema aeroportuario, aunque aclaró que algunos sectores quedarán exceptuados de la medida.

Entre ellos se encuentran bomberos, personal sanitario y determinados controles operativos, que continuarán prestando servicios.

El sindicato también afirmó que está cumpliendo con los requisitos formales para la convocatoria de la huelga, como la notificación anticipada de la medida, exigida para actividades consideradas esenciales.

Un conflicto que podría escalar

Para el líder de ATE, el conflicto en el sector aeronáutico será clave para definir cómo se aplicará la nueva legislación laboral.

“Vamos a hacer el paro en las mismas condiciones que lo hacíamos antes de la ley”, sostuvo Aguiar, quien anticipó que la interpretación sobre los servicios mínimos podría terminar siendo discutida en la Justicia.

El dirigente también planteó que la resistencia sindical a la reforma laboral se dará en las calles. “Creemos que la solución no es administrativa. Tenemos que revertir esta ley movilizándonos y llamando a la desobediencia en los lugares de trabajo”, afirmó.

De concretarse las medidas de fuerza, el conflicto podría convertirse en uno de los primeros grandes enfrentamientos entre el Gobierno y los sindicatos tras la aprobación de la reforma laboral.