La guerra en Medio Oriente sumó este viernes un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que su país golpeará a Irán “muy duro” durante la próxima semana. La amenaza llega en medio de una nueva escalada militar, con bombardeos israelíes sobre territorio iraní, represalias con misiles y drones y un impacto creciente sobre el mercado energético global. 

Según trascendió de una entrevista con Fox News Radio, Trump sostuvo que las fuerzas estadounidenses intensificarán sus operaciones contra objetivos iraníes y agregó que el régimen de Teherán podría caer, aunque “tal vez no de inmediato”. El mandatario no dio detalles sobre los blancos ni sobre el alcance concreto de la ofensiva anunciada. 

En paralelo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró este 13 de marzo que el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, está “herido y probablemente desfigurado”, en una declaración que volvió a elevar la tensión política y militar en la región. Reuters informó además que Hegseth habló de miles de objetivos golpeados desde el inicio de la ofensiva contra Irán. 

El nuevo endurecimiento del discurso de Washington se produce mientras el mercado sigue de cerca la situación en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de crudo. En ese contexto, el Brent superó los 100 dólares por barril este viernes y Goldman Sachs elevó su proyección promedio para marzo por la volatilidad y las disrupciones ligadas a la guerra. 

Trump también dijo que Estados Unidos podría escoltar buques en Ormuz “si fuera necesario”, en momentos en que la tensión sobre esa ruta marítima estratégica alimenta el temor a una nueva crisis energética. 

Con este escenario, las declaraciones de la Casa Blanca sepultan cualquier expectativa de desescalada inmediata y refuerzan la idea de que el conflicto entrará en una fase todavía más agresiva en los próximos días. La combinación entre ofensiva militar, incertidumbre geopolítica y presión sobre el petróleo mantiene en alerta tanto a los mercados como a la comunidad internacional.