La Confederación General del Trabajo (CGT) expresó su rechazo al traspaso de la Justicia Laboral Nacional a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires y manifestó su respaldo a los trabajadores judiciales que se concentraron frente al Palacio de Tribunales.
“Acompañamos la movilización de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN) al Palacio de Tribunales”, señaló la central obrera en un comunicado.
“La justicia laboral es una herramienta clave para garantizar el acceso efectivo a los derechos de las y los trabajadores. No puede fragmentarse ni debilitarse”, agregaron.
Paro y toma del fuero laboral
En paralelo, trabajadores judiciales ocuparon el edificio central de la Justicia Nacional del Trabajo, ubicado en Diagonal Roque Sáenz Peña 760, en la Ciudad de Buenos Aires, y decretaron un paro total de actividades por 48 horas.
La medida fue definida como una acción “de emergencia” tras una asamblea en la que denunciaron un intento de “desmantelamiento” del fuero laboral nacional. Además, convocaron a una movilización para este martes a las 11.
El gremio que conduce Julio Piumato advirtió que el proyecto representa un “atropello a los derechos laborales” y sostuvo que la iniciativa vulnera la Constitución Nacional y tratados internacionales.
El artículo 91 y el plazo de 180 días
El conflicto se centra en el artículo 91 del proyecto de Reforma Laboral, que aprueba el acuerdo de transferencia de la función judicial en materia laboral entre la Nación y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La norma establece un plazo de 180 días para ejecutar el traspaso de jueces, infraestructura y competencias. Además, determina que la Justicia Nacional del Trabajo “mantendrá su vigencia” hasta que se formalice el acuerdo y luego avanzará su “progresiva disolución”.
Desde la CGT sostienen que “defender la competencia nacional es defender la protección del trabajo y el equilibrio en las relaciones laborales”, y alertaron sobre el impacto que podría tener la medida en la tutela efectiva de los derechos de los trabajadores.
Un clima de tensión creciente
La protesta generó complicaciones en el microcentro porteño y se da en un contexto de alta tensión política en torno a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
Mientras el oficialismo defiende la iniciativa como parte de un proceso de modernización institucional, desde los sindicatos denuncian una avanzada sobre la independencia judicial y la protección de los derechos laborales.