La búsqueda de Ana Lía Corte tuvo el peor desenlace. Durante la madrugada de este miércoles, familiares reconocieron el cuerpo hallado en un descampado de Bariloche y confirmaron que pertenece a la mujer de 54 años desaparecida desde el pasado 8 de mayo.
El hallazgo ocurrió en un barranco del barrio Arrayanes, cerca de la intersección de las calles Arrayanes, Onelli y La Barda, donde trabajaron peritos y personal judicial durante varias horas. La investigación quedó a cargo de las fiscales Betiana Cendón y Sofía Ocampo.
Aunque la familia ya reconoció el cuerpo en la morgue judicial del hospital zonal, todavía restan pericias oficiales para confirmar formalmente la identidad. Entre las medidas ordenadas se encuentra una pericia papiloscópica para comparar huellas digitales y una autopsia destinada a determinar la causa de muerte y establecer si existieron signos de violencia.
El mensaje de la familia
La confirmación generó una profunda conmoción entre familiares y allegados. Cecilia, prima de Ana Lía, publicó un emotivo mensaje en redes sociales tras identificar el cuerpo.
“Volá alto prima, donde estés ya no hay padecimientos”, escribió, junto a una foto familiar en la que la mujer aparecía sonriente rodeada de sus seres queridos.
La desaparición de Ana Lía Corte
Ana Lía Corte había sido vista por última vez el 8 de mayo cuando abordó un colectivo de la línea 51 rumbo al centro de Bariloche. Según la investigación, descendió cerca de los galpones de la empresa Tres de Mayo. Había salido de su casa con una mochila y medicación, pero sin teléfono celular ni documentación.
Durante las semanas posteriores se realizaron rastrillajes, búsquedas con perros y análisis de cámaras de seguridad. Familiares y amigos cuestionaron demoras en la activación de algunos operativos y señalaron que las primeras horas fueron claves.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron además que Ana Lía atravesaba un tratamiento psiquiátrico por depresión e insomnio y que ya había protagonizado episodios similares de desaparición en años anteriores.