La reconfiguración del sector supermercadista en el interior del país abrió interrogantes sobre el futuro laboral de casi 1.800 trabajadores, tras el acuerdo entre La Anónima y Grupo Libertad para el traspaso de parte de la operación.

La operación incluye 12 sucursales y un centro de distribución, bajo un esquema de alquiler a largo plazo, y marca la expansión de la cadena de la familia Braun en nuevas regiones. Sin embargo, el foco está puesto en el impacto sobre el personal y las condiciones del traspaso.

Qué pasará con los empleados

Según lo acordado, alrededor de 1.600 trabajadores serán incorporados por La Anónima, principalmente aquellos que se desempeñan en los locales incluidos en la operación. Este grupo conservaría sus condiciones laborales actuales, como antigüedad, vacaciones y beneficios .

El proceso requerirá la intervención de los ministerios de Trabajo de cada provincia, donde cada empleado podrá aceptar o rechazar el cambio de empleador. No obstante, se estima que la mayoría optará por continuar en sus puestos bajo la nueva firma.

Los puestos en riesgo

A pesar del alcance del acuerdo, cerca de 200 trabajadores quedarían fuera del esquema. Se trata principalmente de personal de áreas corporativas como administración, finanzas y ventas, que no fueron incluidos en la transferencia.

Además, dos sucursales —ubicadas en Mendoza y Resistencia— no forman parte del acuerdo, lo que genera incertidumbre adicional sobre el futuro de los empleados en esos establecimientos.

Un acuerdo estratégico en un contexto complejo

La operación se da en un escenario desafiante para el sector, marcado por la caída del consumo y el aumento de costos. En este contexto, La Anónima avanzó con un contrato de alquiler por 30 años con condiciones favorables, lo que le permite expandirse en el centro y norte del país.

Desde la empresa destacaron que la incorporación de estas tiendas representa una oportunidad de crecimiento y consolidación en nuevas plazas, mientras que desde Grupo Libertad señalaron que el acuerdo permitirá enfocar su estrategia en el desarrollo de centros comerciales.

El proceso de transición comenzará formalmente el 1° de junio y se desarrollará de manera gradual, mientras crece la expectativa sobre cómo se resolverá la situación de los trabajadores que no fueron incluidos en la operación.