La conmemoración por el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco tendrá este martes su acto central en la Basílica de Luján, con una fuerte presencia de dirigentes del oficialismo y la oposición.

La misa, prevista para las 17, reunirá a figuras clave del escenario político nacional en una ceremonia que, si bien es religiosa, adquiere un marcado peso institucional.

Presencia del Gobierno y la oposición

Entre los asistentes confirmados se encuentran el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a varios ministros del gabinete nacional. También dirá presente la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien será la figura de mayor jerarquía institucional en el acto debido a la ausencia del presidente.

Por parte de la oposición, participará el gobernador bonaerense Axel Kicillof, en una coincidencia poco habitual en el actual contexto político. 

Un gesto institucional en medio de tensiones

La convocatoria refleja una decisión política de alto nivel: el Gobierno resolvió mostrar una presencia amplia en el homenaje, pese a la compleja relación que mantuvo con Francisco.

La ceremonia también evidencia cómo la figura del Papa sigue funcionando como un punto de encuentro transversal en la política argentina, incluso en un escenario de fuertes diferencias entre espacios.

Ausencia de Milei y contexto de la ceremonia

El presidente Javier Milei no participará del acto, ya que se encuentra finalizando su gira oficial en Israel.

Aun así, la representación del Ejecutivo estará garantizada por la vicepresidenta y gran parte del gabinete, lo que refuerza el carácter institucional del evento.

Un homenaje con fuerte carga simbólica

La misa en Luján será el acto principal de una serie de homenajes en todo el país. El santuario, uno de los centros de fe más importantes de Argentina, vuelve a convertirse en escenario de un encuentro donde se cruzan lo religioso y lo político.

Se espera una alta concurrencia de fieles, dirigentes y referentes sociales en una jornada que combinará memoria, fe y gestos de unidad.